‘A mar sabe el amor’, la primera y refrescante colección de Loveratory

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Como casi todas las cosas que merecen la pena, la primera colección de papelería de bodas de Loveratory se ha gestado a fuego lento.  ‘A mar sabe el amor’ es el debut de la firma y encierra en sí buena parte de la filosofía de Loveratory, una colección que representa nuestro alter ego. Papelería inspirada eminentemente en el mar, en la fuerza de un temporal y en la quietud de un mar en calma. En los reflejos dorados del sol, que se entremezclan con el azul verdoso del mar. Flora marina, coral, arena tostada…naturaleza elegante, sofisticada y armoniosa. Evocadora de largos paseos por la playa, de olas que suenan a través de una caracola, de la sensación del primer baño del verano, el calor de un sol de primavera y el atardecer dorado que baña el Mediterráneo.

Shooting de inspiración 

Trabajamos nuestras colecciones sobre una base conceptual muy fuerte que nos inspira. Partiendo de esa idea original, componemos un universo estético que materializa nuestras ideas y las traslada del subconsciente a la realidad. En este caso realizamos nuestro primer shooting de inspiración en el paraje natural de las Dunas de Artola (Playa de Cabopino ) de Marbella. El mar es una constante en nuestras vidas y nuestra principal fuente de inspiración, o más que eso, el mar es una necesidad y bailamos al son que marca el vaivén de las olas.

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Colección ‘A mar sabe el amor’

Una vez realizado todo ese trabajo previo al desarrollo de la colección, la fase de diseño fluyó de manera natural. Realizamos un pattern floral en acuarela compuesto por una selección floral muy acorde a la naturaleza marina y a una armonía cromática que discurre entre los reflejos ocre del sol y el azul verdoso del mar. La paleta de colores que presenta la primera colección de Loveratory es serena y refrescante, como una siesta de verano bajo la sombra de un árbol centenario. Los azules verdosos, aguamarina, cremas y ocres componen una combinación sugerente pero comedida, ideal para parejas que quieren estar al día de las tendencias en el día de su boda sin renunciar a un diseño elegante y atemporal.

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Partimos del desarrollo de la invitación de boda, en la que nuestro fondo floral adquiere protagonismo en los preciosos y delicados sobres forrados, para después componer un amplia variedad de piezas de papelería para tu boda. Mapa del sitio, tarjeta de agradecimiento, meseros automontables, menús, seating plan, indicadores con el nombre de tus invitados… Todo ello plasmado en un papel de color blanco natural (ligeramente tostado) seleccionado cuidadosamente.

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Esperamos que esta colección de papelería sea también reflejo e imagen de parejas que aman el mar, con gusto refinado y elegante y, sobe todo, con sensibilidad hacia los detalles.

Porque… A mar, a eso saben los besos, a eso sabe el amor

Terminamos este post compartiendo este poema que también se escribió como fuente de inspiración del proceso creativo de la colección. Una alegoría de lo que nos pasa cuando nos enamoramos o lo que podemos llegar a hacer para seguir al amor. Porque, a veces, ocurre. Gracias a dios.

El mar que se quedó

Aquel día quiso el mar no ser inmenso,
los ojos grises de la muchacha inundaron con su reflejo el agua
Y quiso el mar ser una lágrima.

La piel desnuda se dejó acariciar por la espuma blanca,
y el mar bregaba por clavarse en aquellas curvas que la ola no pudo imitar
Y quiso el mar ser saliva.

El tacto azul de aquellas manos derramadas sobre la arena se clavó en la marea,
y no hubo olvido que pudiera arrancarlo de aquella playa,
Quiso el mar ser gota de sudor que riega la tierra.

La arena que ella pisó alejándose de sus caricias de salitre,
caligrafía de su sombra dibujada en el frío viento del Norte.
Y quiso el mar no ser sin ella.

Primaveras de algas rojas y anémonas,
de temporales que no sentenciaron olvido.
Quiso el mar querer sin ser querido.

Agarrado a un susurro de niños,
las olas volaron hasta la arena con más fuerza.
Y fue el mar una caracola.

Y quiso Dios ser bueno,
Y entre conchas, nácar y sal vino una mano a llamarlo
Y el mar se quedó para siempre en sus brazos

Vestido de novia: Alicia Rueda Atelier
Shooting de inspiración: Edu Gómez
Flores: Susana Sánchez Arreglos Florales
Foto de producto: Evenpic

 

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